Buscando entre mis cosas encuentro dos objetos, el primero
un gran sobre de papel craft que contenía un lindo dibujo de Venecia, el
segundo un gigante sobre pero ahora de una carta elaborada del mismo material,
a los segundos después de tener estos sobres en mis manos recuerdo todo lo que
había pasado y las emociones que me habían hecho sentir.
Desde la primera vez que nos vimos hasta el lamentable pero
sano fin. Estábamos en enero, en una de nuestras tantas charlas que duraban
horas pegada al computador, yo te confesaba todo lo que sentía con respecto a
la vida, y tú me hablabas de tu presente (lleno de incertidumbre) y de tu
pasado el cual no te gustaba recordar. Un día me preguntaste -¿Dónde te
gustaría viajar?-,Venecia dije sin pensar, ya que me encantaba el concepto de
esa ciudad, tan romántica, tan mítica, para mi es la Atlántida actual única en
su especie rodeada de canales, sin duda es ahí donde me quería realizar.
-Bueno te concederé ese deseo en 4 lunas- yo me reí sin
pensar en lo que podía significar.
El día tan esperado llegó, aquel en el que nos íbamos a
encontrar, no les puedo mentir yo estaba nerviosa imaginándome las mil y un películas
en la cual este chico de la red era o un pedófilo, o un pesado, o que
simplemente esa magia iba a desaparecer. Tomé algunas precauciones y le pedí a
un amigo que me acompañara hasta el punto de encuentro.
Vi a alguien recostado sobre la pared, esperando algo … tenía
un look relajado que me inspiraba confianza y serenidad. Me despedí de mi amigo
y me acerqué donde ese curioso desconocido,
tenía la extraña sensación que me costaría escapar de esta historia.
-¿hola, tu eres franco?-tímidamente le pregunte, y el
aludido sonrió.
-si soy yo, tú debes ser maya ¿te puedo decir may?, me
sorprendiste eres mucho más bonita que en la foto, ¿te acuerdas que cumpliría tu
deseo?. Al terminar de decir esa frase quede petrificada, de que deseo estaba
hablando, debe ser el típico jote, quizás con que salga ahora, es el momento de
inventar una escusa.
-may estas bien no has dicho nada, ni que fuera psicópata-
se largo a reír
-jajajaa que cosas dices franco, solo pensaba-dije a la defensiva,
un psicópata como el de la película de ayer, ¿Por qué tenía que ver esa película?.
-may toma es un regalo-me extendió un gran sobre de papel
craft, lo mire sorprendida, saque cuidadosamente el contenido de el sobre… y
era un hermoso dibujo de Venecia, yo estaba emocionada, y sin palabras lo abrace,
antes de desprenderme de sus brazos susurre un tímido gracias.
No era la primera vez que me regalaban un
dibujo, pero si era la primera vez que me lo regalaba una persona especial, que
no esperaba nada a cambio solo una sonrisa y había realizado el dibujo solo con
el fin de complacerme, sin duda ese fue el primer día especial de muchos otros…
